Compendio de gramática española y apuntes sobre redacción

Los conceptos que se presentan en lo esencial, ajustados al tratamiento que les da la Nueva gramática de la lengua española, aprobada por las Academias en 2011, que ha servido como material básico de consulta dados su carácter razonado y la actualidad de su enfoque-van generalmente acompañados de abundantes y oportunos comentarios y de múltiples ejemplos ilustrativos, de manera que la relativa densidad teórica y aun los puntos de vista que pudieran resultar novedosos se sientan equilibrados por la claridad expositiva que se ha perseguido, por la asequibilidad del lenguaje en su redacción y por la agilidad y dinamismo en el estilo.
Con toda intención se ha evitado la excesiva cantidad de citas o referencias a obras y autores; aparecen solo las que se consideraron imprescindibles. Sin proponerse la exhaustividad como condición, sino, por el contrario, buscar la mayor brevedad y sencillez, el material expone ciertos asuntos que hoy no se abordan o que generan incertidumbre y resultan polémicos por falta de una clara definición en su tratamiento. A continuación presentamos algunas de esas “áreas espinosas” a las que el Compendio quiere dar respuesta:

  • El generalizado empleo en la enseñanza de la confusa y ya superada denominación de partes de la oración para hacer referencia a lo que las gramáticas, desde hace ya mucho tiempo, nombran categorías de palabras o clases léxico-sintácticas de palabras.
  • La manera en que se aborda el sintagma, muy en particular el nominal, pues siendo una unidad de función, resulta contraproducente que no se estimule el análisis en torno a sus límites y cómo se articulan en él y se segmentan en su interior otros sintagmas que pudieran estructurarlo. Esto reviste especial interés cuando aparecen sintagmas introducidos por frases preposicionales; en esos casos no son escasas las vacilaciones en cuanto a si deben o no incluirse las preposiciones dentro del sintagma o si solo forma parte del término de la preposición y su o sus modificadores, si los hubiera.
  • En los casos en que el sintagma nominal se presente como aposición especificativa, a menudo resulta un problema la determinación de su núcleo.
  • El artículo hoy sigue presentándose como morfema constitutivo libre del sustantivo y reduciéndose a la serie formada por el, la, lo, los, las. Debieran incluirse también los indeterminados un, una unos, unas cuando no tienen carácter numeral o indefinido, como es evidente en muchos casos que podrían despejarse mediante análisis contextual.
  • La determinación y clasificación de los complementos verbales adolece de extremo formalismo: no lo precede una verdadera reflexión sobre lo que con ellos se comunica. En tal sentido, no parece productivo seguir analizándolos en términos de “qué es lo” y “a quién o para quién”, pues de ese modo es cuestionable la enseñanza del análisis.
  • De igual modo, la simplificación del análisis de los complementos del verbo conduce a que se incluyan, entre los circunstanciales, los complementos predicativos y los oracionales. Este reduccionismo contribuye al ahondamiento de la brecha entre la utilidad de la gramática y la realidad de la comunicación.
  • En el caso de las oraciones atributivas, ¿generan o no complementos verbales?
  • El entrenamiento para el análisis sintáctico de oraciones simples se limita, en general, a casos de enunciativas bimembres, muchas veces alejadas de la realidad de la comunicación. Debieran proponerse también otras clases de enunciados, y meditarse mejor los grados de complejidad que son útiles y viables en las oraciones objeto de este tipo de análisis.
  • Lo antes expuesto también se extiende al trabajo con la oración compuesta. Además de su reconocimiento y clasificación, debería aspirarse a niveles más profundos de análisis y a una comprensión más cabal de su aparición en los textos y en la comunicación.
  • Llama la atención el que no se introduzca, entre los estudios gramaticales de lengua española para la Educación Media Superior, el trabajo con la voz pasiva, siendo esta una estructura de amplio uso en muchos tipos de textos escritos en lengua materna.

El tratamiento de estos y otros asuntos en un material de carácter teórico, relativamente breve, enjundioso, claro y flexible, con temas medulares de gramática y algunos tópicos fundamentales de redacción favorecerá una actitud más reflexiva ante el estudio, ayudará a una mejor preparación de profesores y estudiantes, permitirá proponer ejercicios de mayor nivel que los que hoy se presentan e impulsará el razonamiento profundo ante fenómenos lingüísticos más complejos, lo que bien merecen la edad, la inteligencia, la madurez y el desarrollo intelectual de nuestros jóvenes.

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