MODELO DE CREDIBILIDAD EMPRENDEDORA
EN ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN
POSTOBLIGATORIA
MODEL OF ENTREPRENEURIAL CREDIBILITY
ON STUDENTS FROM POST-COMPULSORY
EDUCATION
Marc Mussons-Torras
Doctor en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad
Politécnica de Cataluña (UPC). Máster en Dirección Financiera EADA.
Licenciado en Economia por la Universidad de Barcelona (UB).
Universidad de Vic - Universidad Central de Cataluña. España.
E-mail: marc.mussons@uvic.cat ORCID: http://orcid.org/0000-0001-7972-8149
Elisenda Tarrats-Pons
Doctora en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Politecnica de Cataluña (UPC). Master
en Dirección de Recursos Humanos (EAE).
Postgrado en Gestión de Recursos Humanos y Relaciones Industriales (UPF).
Profesora Agregada del departamento de Economía y Empresa de la UVIC-UCC.
Universidad de Vic - Universidad Central de Cataluña, España.
E-mail: elisenda.tarrats@uvic.cat ORCID:http://orcid.org/0000-0001-7573-2490
Recepción: 05/06/2019 Aceptación: 29/07/2019 Publicación: 25/11/2019
Citación sugerida:
Mussons-Torras, M. y Tarrats-Pons, E. (2019). Modelo de credibilidad emprendedora en estudiantes
de educación postobligatoria. 3C Empresa. Investigación y pensamiento crítico, 8(4), 51-71. doi: http://doi.
org/10.17993/3cemp.2019.080440.51-71
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3C Empresa. Investigación y pensamiento crítico. ISSN: 2254-3376
RESUMEN
El articulo analiza los factores clave que determinan la credibilidad emprendedora de los alumnos de
educación postobligatoria. El enfoque teórico se basa en el modelo del potencial emprendedor de Krueger
y Brazeal (1994). Metodológicamente se aplica un cuestionario de ítems tipo Likert y dicotómicos a
una muestra de 529 estudiantes para analizar las dimensiones de percepción de deseabilidad y de
viabilidad. Mediante la ecuación de regresión lineal múltiple se identican los factores que denen
la credibilidad emprendedora de la muestra objeto de estudio con una elevada bondad de ajuste. Se
destaca la conducta del estudiante emprendedor como creíble cuando el sujeto es creativo e innovador,
capaz de detectar nuevas oportunidades de negocio, perseverante y está dispuesto a esforzarse en tiempo
y dinero. Las variables de desempleo y nanciacion tienen incidencia en la credibilidad emprendedora
del estudiante en su percepción de viabilidad. Es de gran utilidad determinar estos factores ya que
permiten diseñar programas formativos que mejoren la credibilidad emprendedora de los alumnos con
la nalidad de cumplir con los postulados de la Unión por la Innovación de la Unión Europea que
concibe a la universidad cómo medio para la creación de empresas y de nuevos emprendedores.
ABSTRACT
This paper analyze the key factors that have inuence on the entrepreneurship credibility for non-compulsory education
students. The theoretical approach is based on the entrepreneurial potential model of Krueger and Brazeal (1994). The
methodology consists on a research form for evaluating 529 students. The instrument have Likert and dichotomicals items to
analize the desirability and the feasibility perception on entrepreneurship. The multiple linear regression equation identies
the factors that dene the entrepreneurial credibility of the sample, which has a great goodness of t. We outstand the student
behaviour as entrepreneurial when he is creative and innovative, able to detect new business opportunities, persistent and
willing to sacrice time and money. The exogenous variables like unemployment and the lack of funding have also incidence
on the entrepreneurial student credibility by its feasibility perception. The relevance on this research are the key factors on
entrepreneurship, that allow to create formative programs to improve the entrepreneurial credibility on students. The European
Union, named as Innovation Union, conceives the university as the source of new businesses and new entrepreneurs emerging.
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DOI: http://doi.org/10.17993/3cemp.2019.080440.51-71
PALABRAS CLAVE
Credibilidad emprendedora, Creación de empresas, Creatividad, Innovación, Autoecacia.
KEYWORDS
Entrepreneurial credibility, Business creation, Creativity, Innovation, Self-ecacy.
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1. INTRODUCCIÓN
El crecimiento económico de los últimos años, especialmente des de 2015, no ha sido suciente para
disminuir las elevadas tasas de desempleo de los países europeos del arco mediterráneo, especialmente
entre los más jóvenes. Este colectivo ocupa un lugar prioritario en la agenda política de la Unión Europea
(en adelante UE) y ha sufrido con más intensidad las consecuencias de la crisis. Según una encuesta del
eurobarómetro, la mitad de los jóvenes europeos se sienten excluídos y marginados de toda participación
signicativa en la vida social y económica (Europeo, Consejo, Comité, y Social, 2016). Entre las políticas
que la UE propone se incluye el desarrollo de la iniciativa personal y el espíritu emprendedor (Tena y
Bustelo, 2016), dado que los jóvenes se consideran el futuro de Europa (Europeo et al., 2016).
El Espacio Europeo de Educación Superior, según la Declaración de Bolonia (Eurostat, 2009), establece
el marco universitario para que los titulados puedan hacer frente a la demanda de un mercado laboral
cada vez más internacional y cambiante que deberá facilitar el crecimiento económico inteligente y
sostenible de la UE. En este sentido las universidades han de potenciar la calidad de la investigación,
prioridad establecida en la Estrategia de Lisboa (Europeo, 2000), con el objetivo de hacer de la UE una
de las economías más competitivas y dinámicas del mundo, en lo que se reere al concepto de sociedad
del conocimiento.
La Unión por la Innovación, término utilitzado por la Comisión Europea, engloba directrices y políticas
centradas en promover el espíritu emprendedor. Siendo la clave el fortalecimiento de los vínculos entre
educación, empresa, investigación e innovación acorde al modelo de la triple hélice de Etzkowitz
(Etzkowitz, y Leydesdor, 1998).
La nueva sociedad del conocimiento debe centrarse en el cambio de los enfoques más tradicionales de
la universidad, con nuevos roles que crezcan paral·lelamente a la formación. Entre ellos destacamos
el fomento del espíritu emprendedor, la transferencia de conocimiento, la investigación avanzada y
la innovación en su sentido más amplio. Es necesaria la creación de vínculos cada vez más fuertes
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entre universidad y empresa que servirán para que la universidad lidere nuevas funciones de éxito que
supongan un mayor impacto económico, social y cultural (Reichert, 2009).
2. MARCO TEÓRICO
Emprendimiento es el acto de creación de empresas en su sentido más amplio (Gartner, 1989), siendo
sujeto emprendedor el fundador de una nueva empresa (Davids, 1963; Draheim, 1972; Hornaday y
Aboud, 1970; Howell, 1972; Mescon y Montanari, 1981), innovador, generador del cambio y capaz
de romper la forma tradicional de hacer las cosas (Schumpeter, 1934), buscando la oportunidad y
manteniendo el control de los recursos (Stevenson y Jarillo-Mossi, 1986). Los investigadores destacan las
diferentes aportaciones que el empredimiento aporta tanto a la mejora de la economía como a la mejora
de la sociedad (Welter, Baker, Audretsch, y Gartner, 2017). En la actualidad uno de los grandes retos
del emprendimiento es hacer frente a los grandes desafíos sociales que generan las economías actuales
como el aumento de la desigualdad económica y social (Baker y Powell, 2016). En algunas ocasiones el
emprendimiento responde a una modalidad de creación de empleo por cuenta propia y puede surgir
por necesidad vinculada a una situación de desempleo y presentando algunas deciencias en innovación
y crecimiento (Welter et al., 2017).
Un elemento clave de todo el proceso de emprendimiento es la intención del sujeto a iniciar un nuevo
proyecto o empresa (Bird, 1988). La intención emprendedora implica que la decisión de emprender
es voluntaria y consciente (Krueger, Reilly, y Carsrud, 2000), y el sujeto tiene la plena convicción de
crear un nuevo negocio en un futuro próximo (Thompson, 2009) . Siendo el mejor predictor de que el
futuro comportamiento emprendedor sea una realidad (Ajzen, 1991; Kolvereid, 1996; Krueger, Reilly,
y Carsrud, 2000). En este sentido el análisis de la intención emprendedora es determinante para poder
explicar y crear modelos explicativos sobre los factores clave en la creación de empresas.
Los modelos de intención emprendedora tienen su origen en el enfoque cognitivo que interpreta que
cualquier cosa que hacemos o decimos como seres humanos es inuenciado directamente por procesos
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mentales, tales como la motivación, las percepciones o las actitudes (Krueger, 1993). Según el enfoque
cognitivo, los modelos de intención emprendedora parten de la teoría del aprendizaje social, que destaca
la inuencia del entorno y de la sociedad en el emprendimiento así como el concepto de autoecacia
(Bandura, 1977, 1986).
En 1994, Krueger y Brazal elaboraron un modelo de intención emprendedora denominado Modelo
del Potencial Emprendedor, que incorpora los modelos anteriores de Shapero (1982) y Azjen (1991)
integrando los conceptos de percepción de viabilidad y deseabilidad, así como la propensión a actuar y el
suceso disparador. Es importante destacar que el modelo del potencial emprendedor es en la actualidad
el modelo de emprendimiento más utilizado.
Figura 1. Esquema del modelo del Potencial Emprendedor (Krueger y Brazeal 1994). Fuente: elaboración propia.
En este modelo se destaca la relación de las percepciones de deseabilidad y de viabilidad como factores
determinantes de la credibilidad emprendedora. Se dene la percepción de deseabilidad como lo más o
menos atractivo que resulta para la persona el hecho de poner en marcha un negocio. Por lo tanto, estas
actitudes personales derivarán en posibles resultados, más o menos favorables, atribuibles a la acción.
Y sobre esta creencia de posibles resultados, inuirán factores que van desde la propia personalidad del
sujeto, hasta las normas sociales percibidas, entendidas como la percepción que tiene el individuo de su
entorno social, y acerca de lo que piensan en positivo o en negativo sobre la posibilidad de crear una
nueva empresa.
Por otro lado, se dene la percepción de viabilidad como el grado en que la persona se siente capaz de
llevar a cabo la iniciativa emprendedora. Siendo ésta una sensación derivada de la propia percepción
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de control interno, pero también de la percepción de la propia capacidad, de saberse en posesión de
los recursos nancieros necesarios, de tener la información adecuada, de verse capaz de superar los
riesgos, de mantener la incertidumbre bajo control, y de entender que el nuevo proyecto empresarial
es una buena oportunidad de negocio. En denitiva, el sujeto es autoecaz, y se asegura con antelación
suciente la viabilidad de la creación de su nueva empresa. Entendiendo a la autoecacia como aquella
capacidad cognitiva del individuo que le permite sentirse capaz de saber y conseguir movilizar los
recursos necesarios para poder controlar cualquier situación que se le presente a lo largo de su vida
(Wood y Bandura, 1989).
En resumen, en dicho modelo se requiere que el comportamiento sea creíble, considerado necesario y
viable. Por lo tanto, la credibilidad es la variable clave y antecede siempre a cualquier comportamiento
emprendedor del sujeto.
3. LA INVESTIGACIÓN
La investigación tiene el objetivo de determinar el modelo de la credibilidad emprendedora, y consta de
dos fases: Una fase de prueba piloto y una fase denitiva.
La fase de prueba piloto pretende garantizar la validez de contenido y de constructo del instrumento y de
su abilidad. Para la construcción del cuestionario se utilizaron ítems procedentes de las investigaciones
cientícas más relevantes en este ámbito de conocimiento.
En la validez de contenido se determina si el instrumento de medida sirve para medir el comportamiento
que se pretende medir. El cuestionario se puso a disposición de un juicio de expertos. El resultado del
juicio de expertos indicó que la gran mayoría de los ítems eran adecuados y bien redactados. Solamente
algunos ítems incorporados y de nueva creación fueron modicados para facilitar su comprensión y
simplicación por el uso de frases de doble negativo.
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En la validez de constructo se observaron los índices de abilidad para determinar la consistencia
de las dimensiones del cuestionario. Para ello se realizó una prueba piloto con 84 sujetos que nos
permitió determinar como correlacionaban los ítems con su dimensión. Los resultados denitivos nos
permitieron reducir el instrumento factorialmente y conseguir alfas de cronbach superiores a los criterios
establecidos por George y Mallery (2003), a excepción de la variable propensión a actuar que se eliminó
del formulario denitivo.
La muestra en la fase denitiva incluye un total de 529 estudiantes. El 75% de los participantes son
menores de 24 años y el 60% son mujeres. Además, el 62% tienen antecedentes familiares empresarios
y/o autónomos, el 73% dispone de experiencia laboral previa, y un 36% han cursado alguna vez algún
tipo de formación vinculada con la creación de empresas.
Es importante destacar que el 82% de los estudiantes son de grado, el 13% de ciclos superiores de
formación profesional, el 2,5% de postgrado, y el 1% de bachillerato. En relación a los estudiantes de
grado, el 57% proceden del ámbito de las ciencias de salud, el 16% del ámbito de empresa, el 6% del
ámbito de la educación y humanidades y el 5% del ámbito de las biociencias.
En la fase denitiva, la investigación tiene por objetivo elaborar una ecuación que nos permita predecir
la credibilidad emprendedora en función de las variables independientes previamente identicadas.
Para este n, utilizamos la técnica de regresión lineal múltiple, una vez garantizados los supuestos de
linealidad, normalidad, independencia de los residuos, homocesdasticidad y no colinealidad.
En relación al coeciente de linealidad, en nuestra investigación se rechaza la hipótesis nula, no
presentando relación lineal las variables con la variable dependiente (F=37,401; prob 0,000).
El supuesto de normalidad se cumple, dado que la regresión del residuo estandarizado en relación a la
variable dependiente traza un gráco de distribución normal (Figura 2), así como el alineamiento en
diagonal del residuo estandarizado (Figura 3).
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Figura 2. Frecuencia de los residuos estandarizados. Fuente: elaboración propia.
Figura 3. Gráco de probabilidades acumuladas esperadas y observadas. Fuente: elaboración propia
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En relación a la independencia de los residuos, se cumple el supuesto que sean aleatorios e independientes
entre sí, siendo el estadístico Durbin Watson cercano a 2 (=1,966).
En relación al supuesto de homocedasticidad, la varianza de los residuos es constante para cada una
de las combinaciones de las variables independientes en relación a la dependiente. En este sentido
se cumple mostrando una nube de puntos y no correlación entre los residuos tipicados y los valores
pronosticados tipicados (gura 4).
Figura 4. Gráco de dispersión de residuo y valor pronosticado corregido. Fuente: elaboración propia.
Finalmente, en relación al supuesto de no colinealidad, se cumple que no existe relación lineal entre
ninguna de las variables independientes dado que todos los valores de tolerancia están entre ,470 y ,705;
y los FIV (4) entre 1,418 y 2,125.
4. RESULTADOS
La investigación para obtener los factores clave de la credibilidad emprendedora, utiliza la técnica de la
regresión múltiple por pasos sucesivos, introduciendo las variables con mayor beta y más signicativas
para observar los cambios producidos en el R cuadrado del modelo.
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Consideraremos necesaria la variable introducida siempre que se cumplan las siguientes condiciones:
La variación en R cuadrado sea superior a 0,025.
El índice de condición se sitúe entre 10-12, indicando poca colinealidad (Belsley, 1991).
El factor de inación de la varianza (FIV) sea inferior a 10 en todas las variables (Neter, Wasserman,
y Kutner, 1990)
Acorde a las condiciones marcadas, el modelo de credibilidad emprendedora resultante es el nº4 de la
Tabla 1.
Tabla 1. Bondad de ajuste de la regresión múltiple de los Modelos 1-7.
Modelo R
R
cuadrado
R
cuadrado
corregida
Error
típ. de la
estimación
Estadísticos de cambio
Cambio
en R
cuadrado
Cambio
en F
gl1 gl2
Sig.
Cambio
en F
1 ,489
a
0,239 0,237 3,155 0,239 143,652 1 458 0
2 ,715
b
0,511 0,509 2,532 0,272 254,279 1 457 0
3 ,739
c
0,546 0,543 2,443 0,035 34,743 1 456 0
4 ,756
d
0,571 0,567 2,376 0,026 27,089 1 455 0
5 ,760
e
0,578 0,574 2,359 0,007 7,72 1 454 0,006
6 ,769
f
0,591 0,586 2,325 0,013 14,203 1 453 0
7 ,773
g
0,598 0,592 2,308 0,007 8,039 1 452 0,005
a. Variables predictoras: (Constante), CREATIVIDADEINNOVACION
b. Variables predictoras: (Constante), CREATIVIDADEINNOVACION, AUTOEFICACIAs
c. Variables predictoras: (Constante), CREATIVIDADEINNOVACION, AUTOEFICACIA, ESFUERZOYPERSEVERANCIA
d. Variables predictoras: (Constante), CREATIVIDADEINNOVACION, AUTOEFICACIA, ESFUERZOYPERSEVERANCIA, DESEMPLEO
e.
Variables predictoras: (Constante), CREATIVIDADEINNOVACION, AUTOEFICACIA, ESFUERZOYPERSEVERANCIA, DESEMPLEO,
MOTIVACIONDELLOGRO
f.
Variables predictoras: (Constante), CREATIVIDADEINNOVACION, AUTOEFICACIA, ESFUERZOYPERSEVERANCIA, DESEMPLEO,
MOTIVACIONDELLOGRO, PROPENSIONALRIESGO
g.
Variables predictoras: (Constante), CREATIVIDADEINNOVACION, AUTOEFICACIA, ESFUERZOYPERSEVERANCIA, DESEMPLEO,
MOTIVACIONDELLOGRO, PROPENSIONALRIESGO, FINANCIACION
Fuente: elaboración propia.
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Se observa la importancia que adopta la variable autoecacia dado que justica el 27,2% de la variación
de la varianza del modelo, así como la variable creatividad e innovación que justica el 23,9% del
modelo. Le sigue con un impacto menor la variable esfuerzo y perseverancia explicando el 3,5% y la
variable desempleo justicando el 2,6% del modelo de credibilidad emprendedora.
Asimismo, destacamos que las condiciones del índice de condición y de la FIV se cumplen. Para las
cinco dimensiones del modelo 4, el índice de condición se sitúa en los 12,009, y con sólo una variable en
proporción de varianza más elevada (Tabla 2), mientras que la FIV de las variables no supera los 1,413.
Tabla 2. Diagnósticos de colinealidad del modelo de credibilidad emprendedora.
Modelo Dimensión Autovalor
Índice de
condición
Proporciones
de varianza
CREATIVIDAD
E INNOVACIÓN
AUTOEFICACIA
ESFUERZO Y
PERSEVERANCIA
DESEMPLEO
1
1 1,968 1 0,02 0,02
2 0,032 7,863 0,98 0,98
2
1 2,864 1 0,01 0,01 0,02
2 0,105 5,233 0,09 0,09 0,98
3 0,032 9,485 0,9 0,91 0
3
1 3,795 1 0 0 0,01 0,01
2 0,105 6,002 0,07 0,06 0,94 0,01
3 0,069 7,43 0,15 0,05 0,05 0,95
4 0,031 11,026 0,78 0,89 0 0,04
4
1 4,49 1 0 0 0,01 0 0,01
2 0,316 3,767 0,02 0,01 0 0,01 0,82
3 0,094 6,894 0,03 0,04 0,98 0,03 0,14
4 0,068 8,14 0,16 0,06 0,01 0,93 0,02
5 0,031 12,009 0,78 0,88 0,01 0,03 0
a. Variable dependiente: CredEmp
Fuente: elaboración propia.
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Tabla 3. Coecientes de regresión múltiple de los Modelos 1-4.
Modelo
Coecientes no estandarizados
Coecientes
estandarizados
t Sig.
Estadísticas de
colinealidad
B Error estándar Beta Tolerancia VIF
1
(Constante) 1,207 0,584 2,068 0,039
CREATIVIDAD E
INNOVACION
1,058 0,09 0,478 11,785 0 1 1
2
(Constante) -0,998 0,487 -2,048 0,041
CREATIVIDAD E
INNOVACION
0,703 0,075 0,317 9,341 0 0,915 1,093
AUTOEFICACIA 0,74 0,046 0,55 16,2 0 0,915 1,093
3
(Constante) -1,507 0,478 -3,152 0,002
CREATIVIDAD E
INNOVACION
0,54 0,078 0,244 6,952 0 0,8 1,249
AUTOEFICACIA 0,647 0,047 0,481 13,837 0 0,813 1,23
ESFUERZO Y
PERSEVERANCIA
0,437 0,074 0,218 5,922 0 0,725 1,379
4
(Constante) -1,343 0,466 -2,883 0,004
CREATIVIDAD E
INNOVACION
0,526 0,076 0,238 6,968 0 0,799 1,251
AUTOEFICACIA 0,553 0,049 0,412 11,362 0 0,708 1,413
ESFUERZO Y
PERSEVERANCIA
0,376 0,073 0,188 5,188 0 0,708 1,413
DESEMPLEO 0,437 0,081 0,186 5,361 0 0,77 1,299
a. Variable dependiente: CredEmp
Fuente: elaboración propia.
La ecuación resultante del modelo de credibilidad es (Tabla 3):
Credibilidad Emprendedora = -1,343 + 0,553 Autoecacia + 0,526 Creatividad e
innovación + 0,437 Desempleo + 0,376 Esfuerzo y perseverancia
La variable autoecacia responde a la percepción de control en el comportamiento (Ajzen, 1987, 1991),
y la percepción de viabilidad en la intención a emprender por parte del sujeto que quiere emprender
(Krueger y Carsrud, 1993; Shapero y Sokol, 1982). La autoecacia minimiza los posibles errores,
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contratiempos y problemas que puedan surgir durante el largo proceso de emprendimiento (Bandura,
1986). Esta variable se convierte en el mejor predictor al buen desempeño profesional (Bandura, 1977,
1986; Wood y Bandura, 1989). La autoecacia es una variable fuertemente signicativa en todos los
estudios realizados anteriormente en relación al potencial emprendedor (Chen, Greene, y Crick, 1998;
Krueger et al., 2000; Liñán y Chen, 2009; Linan, Urbano, y Guerrero, 2011).
La variable creatividad e innovación corresponde al estado de alerta del individuo hacia nuevas
oportunidades. En este sentido la persona creativa e innovadora es capaz de detectar aquellas nuevas
oportunidades que han pasado desapercibidas por el resto (Kirzner, 1973). Según Athayde (Athayde,
2009), las personas creativas son los precursores del comportamiento innovador y que a su vez es
clave para detectar nuevas oportunidades de mercado. Asimismo la correlación entre innovación y
emprendimiento es signicativa, siendo especialmente fuerte como percepción de viabilidad (Ismail,
Jaar, y Siow, 2013; Robinson, Stimpson, Huefner, y Hunt, 1991; Wang, Lu, y Millington, 2011).
En relación a la variable desempleo, la teoría de la marginación de Veciana (1999), entendida como
la propensión a convertirse en empresarios aquellas personas con escasas oportunidades laborales,
constata la relación existente entre desempleo y emprendimiento por necesidad (Espí, Arana, Heras, y
Diaz, 2007; Linan et al., 2011).
Por último, la variable esfuerzo y perseverancia de nuestra ecuación, se reere a la implicación del sujeto
más allá del sacricio en tiempo y dedicación. En realidad, emprender tiene su coste de oportunidad
dado que presupone la renuncia a un trabajo estable y seguro (Singh y DeNoble, 2003). También tiene
implicaciones de sacricio a nivel económico dado que el emprendedor deberá comprometer recursos
nancieros, periódicos, de acuerdo a su proyecto de negocio (Hisrich y Peters, 2002). En estudios previos
con alumnos universitarios se ha constatado que la variable esfuerzo es un factor clave en el proceso de
emprendimiento (Espí et al., 2007; Singh y DeNoble, 2003).
Destacamos en la ecuación, el elevado índice de R cuadrado. En este sentido la bondad de ajuste del
modelo se sitúa en ,571. Signicando que las variables independientes explican el 57% del total de la
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varianza de credibilidad emprendedora. Este dato es relevante y signicativo si lo comparamos con las
investigaciones previamente realizadas y que hemos analizado a lo largo de nuestra investigación.
Tabla 4. Autores y bondad de ajuste de sus modelos (R cuadrado).
Nombre del autor Valor R cuadrado obtenido
(Brice, 2002) 0,07
(Singh y DeNoble, 2003) 0,18
(Crant, 1996) 0,3
(Korunka, Frank, Lueger, y Mugler, 2003) 0,29
(Lounsbury, Gibson, Sundstrom, Wilburn, y Loveland, 2004) 0,42
(Naldi, Nordqvist, Sjöberg, y Wiklund, 2007) 0,29
(Lee y Tsang, 2001) 0,32
Fuente: elaboración propia.
En la Tabla 4 observamos que la investigación previa que ha conseguido una mayor bondad de ajuste
corresponde a la realizada por Lounsbury, Gibson, Sundstrom, Wilburn, y Loveland (Lounsbury, Gibson,
Sundstrom, Wilburn, y Loveland, 2004) obteniendo un ,42.
5. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
El modelo resultante destaca que la credibilidad emprendedora es la combinación de las percepciones
de deseabilidad y de viabilidad, siendo la percepción de viabilidad más inuyente en la credibilidad
emprendedora dado que incluye las variables independientes de autoecacia, desempleo, esfuerzo y
perseverancia y creatividad e innovación. El conocimiento de estos factores es de especial relevancia
pues mediante las adecuadas medidas formativas, sociales y políticas se puede incidir en fomentar el
emprendimiento en los jóvenes.
Especícamente en percepción de viabilidad y haciendo referencia a cada una de las variables inuyentes
destacamos que la variable autoecacia correlaciona con la variable de nanciación, que su falta se
percibe por el individuo como un freno y obstáculo en la viabilidad del proyecto emprendedor (Espí et al.,
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2007; Lüthje y Franke, 2003). Esta misma información se constata a partir del año 2008, en los informes
anuales del Global Entrepreneurship Monitor en España dado que hay una menor aportación de capital
semilla a la actividad emprendedora que implica una mayor necesidad de aportación de nanciación ajena
en el 70% de los nuevos emprendedores. En este sentido para favorecer un incremento de la actividad
emprendedora sería recomendable informar y formar a los alumnos en las opciones de nanciación
existentes y que más se pueden adaptar a su proyecto emprendedor. Asimismo, las universidades podrían
valorar la creación de un fondo de nanciación de capital semilla para impulsar los proyectos que las
universidades consideren de interés.
La variable desempleo inuye en el sentido que tienden a convertirse en emprendedores aquellas
personas con escasas oportunidades laborales (Veciana, 1999).
La variable esfuerzo y perseverancia, incluida en la percepción de viabilidad, implica que la persona
que quiere emprender deberá comprometer recursos nancieros (Hisrich y Peters, 2002), de tiempo y
dedicación para hacer realidad su proyecto emprendedor. Es conveniente generar proyectos adecuados
de acompañamiento al emprendimiento y aceleración de proyectos que permitirán al alumno disponer
de un adecuado asesoramiento que les permita ser más ecaces y ecientes en la creación de su proyecto
emprendedor. Más especícamente se ha demostrado que los programas de soporte a las Spin-O
Académicas permiten a los alumnos una mayor comprensión de las necesidades del cliente, desarrollar
mejores estudios de mercado, seleccionar los mercados más adecuados y diseñar planes de negocio más
viables (Díez-Vial y Fernández-Olmos, 2014).
En relación a la variable de creatividad e innovación, es signicativa su correlación con variables del
entorno de la percepción de deseabilidad. Por tanto, si queremos generar estudiantes creativos e
innovadores, y que sean emprendedores, deberán ser formados en un entorno abierto, que incentive
sus niveles de apertura y de mentalidad abierta (la Rho con apertura es de ,440), en ser responsables,
diligentes, organizados, ordenados y persistentes (la Rho con responsabilidad es de ,402), tolerantes
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al riesgo (la Rho con propensión al riesgo es de ,407) y en el sentido de no estigmatizar socialmente el
fracaso, y motivados por el éxito y los resultados (la Rho con motivación del logro es de ,498).
En denitiva, las universidades para cumplir con los postulados de la Unión por la Innovación
(Eurostat, 2009) que las conciben cómo medio para la creación de nuevas empresas y generación de
nuevos emprendedores deberan conocer en profundidad el proceso donde los estudiantes devienen
emprendedores. Tal y como sugiere Vanevenhoven y Liguori (2013), “Comprendiendo mejor el complejo
proceso que ayuda y diculta a los estudiantes a devenir emprendedores, podemos diseñar mejor el plan
de estudios para cumplir con sus siempre cambiantes necesidades “(p. 324).
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